Un jugador que muchos consideran un "ídolo contemporáneo", de nuestra historia reciente; precisamente del tricampeonato 2000, 2001 y 2002. Si hay un jugador que sea "emblema" de esa época, es justamente Daniel Alejandro Lembo.

Alejandro Lembo nació en Montevideo un 15 de febrero de 1978, debutando en Primera División en 1996 jugando en la "B" para Bella Vista.

En Bella Vista fue uno de los pilares en el equipo de Julio Ribas que logró de forma más que inobjetable el ascenso a Primera División con él siendo titular en la defensa; precisamente jugando como stopper derecho. En 1998, repitieron la campaña con el "papal" siendo uno de los animadores del campeonato uruguayo de 1998 y clasificando a la Copa Libertadores de 1999 ganando la Liguilla y dejando afuera del torneo a Peñarol.

Bella Vista 1997. cuando consiguieron el ascenso; Lembo, abajo el tercero desde la izquierda.

A comienzos de 1999, se hablaba del pase de Alejandro Lembo y otros jugadores del plantel de Bella Vista (el golero Adrián Berbia, el volante Guillermo Giacomazzi y el goleador Diego Alonso) a Peñarol; mientras que los papales se preparaban a jugar la Libertadores sin ellos. Como todos sabemos, el pase de Lembo y los otros a Peñarol no se dio y Bella Vista compartió grupo en la Libertadores con Nacional, Estudiantes de Mérida (Venezuela) y Monterrey de México.

En la Libertadores de 1999. Lembo marcando al argentino Mohammed, delantero de Monterrey

A mitad de 1999, tras la buena campaña de Bella Vista donde alcanzaron los cuartos de final en la Libertadores, vuelve a sonar el pase de Lembo y del resto del "paquete" de Bella Vista pero el mismo no se concreta.

Comienza el año 2000, y se hablaba - con más firmeza que nunca - el pase de Alejandro Lembo a Peñarol; se decía que el mismo era inminente.

Nacional, por su parte, confiaba en Jorgeao, había llegado Mathías González desde Cerro y confiaban en dos zagueros que habían sido ascendidos: Diego Lugano y quien brillara en la Sub-17 un año atrás; Álvaro Meneses quien fuera el tercer mejor jugador del mundial de la categoría.

Tras el "tira y afloje" entre Damiani y Casal para la llegada de Lembo a Peñarol - donde el contador decía que Lembo iba a llegar si se iba alguno de los zagueros - y los malos rendimientos de González y Meneses; Nacional, en el último día del período de pases, consigue el concurso de Alejandro Lembo sumándolo a sus filas.

Una imágen de Lembo en 2000.

En principio, se decía que Lembo quedaba a préstamo durante seis meses y que a mitad de año se iba a Italia (se hablaba que el Parma iba a comprar su ficha para que se sume a mitad de año) pero lo cierto que en su primer pasaje se quedó 3 años y medio.

En su primer año - lesiones mediante - tuvo como compañeros en la zaga a Jorgeao, Damián Rodríguez, Mathías González, Álvaro Meneses y Diego Lugano; con todos mostró buen acople porque siempre supo complementarse con todos. Titular indiscutido y en las finales contra Peñarol no solo fue una de las figuras sino que también fue el capitán del equipo. Además, se quedó un rato más en el campo de juego festejando con los hinchas.

En el 2001, cuando se hablaba del pase de Lembo al extranjero, comenzaba el último año de Hugo De León en la dirección técnica y un nuevo formato del Campeonato Uruguayo. Se iba a jugar primero el Torneo Clasificatorio donde no fuimos campeones pero clasificamos primero en nuestra zona; grupo que compartimos con Danubio, Bella Vista, Cerro, Fénix, Rentistas y River Plate. Quedó en el debe que perdimos los clásicos del Clasificatorio y el Apertura pero se ganó el del Clausura donde dejamos afuera de la definición a Peñarol. Las figuras en ese 2001 fueron el Loco Abreu y el Chengue Morales donde formaron una dupla goleadora que era de temer, el boliviano Limberg Gutiérrez como lanzador, pero sin dudas Lembo fue el abanderado del equipo siendo el capitán. Comenzaba a forjarse la leyenda del "levantacopas".

El equipo base del 2001, arriba desde la izquierda: Gustavo Munúa, Alejandro Lembo (C), Marco Vanzini, Limberg Gutiérrez y Richard Morales. Abajo, desde la izquierda: Jorgeao, Damián Rodríguez, Sebastián Abreu, Oscar Morales, Milton Núñez y Raúl Cardozo. 

En las finales contra Danubio - campeón del Apertura - se ganó por un global de 4 a 3. En la primera, jugada en el Estadio Centenario, hubo empate a dos tantos, por Nacional convirtieron el Loco Abreu y Marco Vanzini mientras que para Danubio lo hicieron Rubén Da Silva (tricolor hasta mitad de año) y Raúl Cardozo en contra. La segunda final la comenzó ganando Danubio con un gol del "Pollo" Olivera y luego lo damos vuelta con goles de - cuando no - el Loco Abreu y Gustavo Varela. Con Lembo otra vez siendo uno de los pilares en la última campaña del primer ciclo de Hugo De León.

Lembo como capitán, una imagen repetida en ese primer ciclo del Mariscal.

El 2002 sería el tercer año de Lembo - como capitán y en el club - pero ahora con la dirección técnica de Daniel Carreño que llegaba tras el campañón del año anterior con Wanderers donde fue uno de los mejores equipos y además campeón de la liguilla. Carreño, a diferencia de De León, quería apostar a jugar con una línea final de tres jugadores donde Lembo sería el líbero y la voz de mando de la defensa. Sus compañeros comenzaron siendo, primero Andrés Scotti y Alejandro Curbelo - que también llegaban desde Wanderers - y luego, por el segundo, entró Damián Rodríguez al equipo titular (compañero de zaga los dos años anteriores de Alejandro Lembo) quien a mitad de año se iría al fútbol de Ucrania.

En el clasificatorio, volvimos a quedar primeros en nuestra zona (que compartimos con Danubio, River Plate, Villa Española, Progreso, Bella Vista y Fénix) y ganamos los clásicos. En el Apertura campeonamos pero en el Clausura quedamos en quinto lugar a seis puntos del campeón que fue Danubio; así que los finalistas del año anterior volvían a repetirse.

La primera final, jugada en Jardines, fue ganada de atrás por el tricolor; goles de Marco Vanzini y Horacio Peralta para Nacional y para Danubio convirtió el "Pampa" Biaggio. La segunda, jugada en el Centenario ante 60 mil personas, también fue ganada por el tricolor por idéntico resultado; goles de Andrés Scotti y el "Chengue" para Nacional y Diego Perrone para Danubio.

Otra vez Lembo con la copa.

Lembo, otra vez, fue un pilar en la defensa; esta vez Carreño jugó con cuatro en el fondo donde él fue compañero de zaga con Scotti. En 2003, el primer semestre, Lembo jugaría su último torneo en este ciclo con Nacional siendo nuevamente campeón del Apertura; a mitad de año pasaría al Betis. En Nacional convirtió en su primera etapa 10 goles en 109 partidos.

Lembo en el Betis, el club que defendió en España.

En el Betis, donde estuvo cuatro temporadas, apenas vio acción en 46 partidos y convirtió un gol.

En el 2007, vuelve al fútbol uruguayo, pero no a Nacional; sino para jugar en Danubio, el club del que alguna vez dijo ser hincha. En el franjeado, dijo presente en 18 partidos y no convirtió goles.

Lembo en Danubio, el segundo desde la izquierda, a su lado Esteban Conde.

Tras su paso por Danubio, emigró al fútbol griego donde no tuvo continuidad casi; en una temporada jugó 19 partidos convirtiendo un gol. Ya no estaba en el candelero en Europa, y un regreso a Nacional estaba a la vuelta de la esquina. El mismo se concretaría a mitad del 2009. Volvería al club con antiguos compañeros del tricampeonato, como Gianni Guigou, Gustavo Varela y Mario Regueiro, además que estaba en el club Óscar Morales.

En la primera temporada de este segundo ciclo, se pierden las finales frente a Peñarol, y varios de los referentes de Nacional fueron dados de baja; el único que quedó fue justamente él.

El torneo 2010/11, comenzó con altibajos, se cesó a Luis González pero con la llegada de JR se acomodó el equipo. Lembo, si bien era el referente, se veía bastante relegado debido a que JR rotaba el capitán.

Lembo en su segundo pasaje por el club.

Durante el período de JR, Lembo tuvo varios enfrentamientos con el DT: se quejó de que llegaba tarde a entrenar, de que mientras hicieron la pretemporada en Punta del Este JR solo venía a entrenar de mañana y de tarde se iba con la familia a hacer playa en Piriápolis y demás; si bien el descontento de los jugadores era de forma general, Lembo fue quien llevó la voz cantante como capitán del equipo.

Pese a todo, Nacional logró salir campeón uruguayo en la temporada 2010/11 pero vino un tema complicado: la continuidad del capitán o del DT. Lembo, se dice que llegó a decirle a Alarcón que "en Nacional era JR o él". Al final fueron ninguno de los dos, puesto que JR se fue campeón y Lembo - en algo que no estaba previsto - se iba a la Argentina para jugar en Belgrano de Córdoba; en lo que sería se último pasaje por el exterior.

Lembo en la presentación cuando se sumó al "pirata" cordobés.

Un año nomás en el equipo de Córdoba - el mismo que jugó el repechaje contra River Plate y lo mandó al descenso - donde dijo presente en 27 cotejos sin hacer goles. Quedaba un capítulo más en la carrera de Lembo, volviendo a Nacional a mitad del 2012. En su último pasaje, su rendimiento no fue el mejor debido a que se le notaba la veteranía y por las lesiones; apenas 16 partidos jugados. Después se retiró del fútbol y pasó a ser el Gerente Deportivo del club, cargo que desempeñó hasta el 2019.

Alejandro Lembo como GD de Nacional.

Además de su historia con Nacional, Lembo también tuvo su historia en la selección uruguaya, lamentablemente en una época no tan dulce como la actual, sino donde no estaba la selección identificada con el público y no existía un equipo que se conociera.

La primera etapa de Lembo en la selección fue en el Sudamericano y el  Mundial juvenil de Malasia en 1997 donde brillaban en ese equipo Marcelo Zalayeta, Nicolás Olivera, Pablo García, Martín Rivas, César Pellegrín y Gustavo Munúa entre otros tantos. Fue un equipo que mereció salir campeón, pero que perdió - para algunos injustamente - la final frente a la Argentina de Riquelme, Aimar, Samuel y otros. En esa juvenil, Lembo fue utilizado como lateral derecho en la mayor parte de los partidos.

La juvenil sub campeona en Malasia 97, arriba desde la izquierda: Gustavo Munúa, Alejandro Lembo, Pablo García, Marcelo Zalayeta, Martín Rivas y Christian Callejas (C). Abajo, desde la izquierda: Carlos Díaz, Inti Podestá, Nicolás Olivera, César Pellegrín y Fabián Coelho.

Pero, también tuvo participaciones en la selección mayor, jugando la Copa América de 1999 donde se obtuvo el segundo lugar, perdiendo la final contra Brasil, en un equipo donde brillaban Rivaldo y Ronaldo. En ese torneo, Alejandro Lembo fue titular en la zaga junto a Diego López - en el primer partido - y - durante el resto del torneo - junto a Fernando Picún. Anotó un gol frente a Chile en semis. Participó también en las Eliminatorias para Corea y Japón 2002.

La selección que afrontó la eliminatoria para Corea y Japón 2002, arriba desde la izquierda: Álvaro Recoba, Darío Rodríguez, Fabián Carini, Alejandro Lembo, Gonzalo De los Santos y Paolo Montero (C). Abajo, desde la izquierda: Gianni Guigou, Javier Chevantón, Pablo García, Federico Magallanes y Washington Tais.

Fue titular en la mayor parte de los partidos formando la pareja de zagueros con el capitán Paolo Montero. Se clasificó al Mundial tras ganarle el repechaje a Australia por un global de 3 a 1. En el Mundial, dijo presente en los tres partidos pero, eso sería todo en ese Mundial.

Para las eliminatorias de Alemania 2006, en los primeros partidos no fue tenido en cuenta por JR, pero tras el partido de la derrota frente a Venezuela en el Centenario, fue llamado por el nuevo DT Jorge Fossatti. Lembo, no tendría, al igual que Uruguay, ninguna suerte. Jugaría en las dos derrotas frente a Perú - en el Centenario - y Colombia - en la goleada recibida en Barranquilla - donde no tendría un rendimiento siquiera aceptable. Así, lamentablemente, terminaría la historia de Lembo jugando para la selección.

Alejandro Lembo, algunos dirán que su último pasaje por el club no fue bueno, también dirán que no se desempeñó correctamente como GD; pero ¿Quién puede negar que los pasos anteriores de Lembo fueron inmensos? Fue un referente, un "levantacopas" y por último y más importante: un caudillo y un emblema del último tricampeonato conseguido por Nacional.