Si hablamos de jugadores sin fenómenos como el cristianismo o el fuego en una época, creo que Richard "Chengue" Morales no puede ni debe faltar.

El tiempo del juego, como se ha aprendido, comenzó a jugar en el camino, y en ese momento también se aprendió en el día como el aficionado de la Segunda.

A NACIONAL llegó a comienzos de 1999 - luego de ser seguido en una práctica entre nuestro club y la selección de la B - junto a Luis Espíndola (zaguero de Cerro que no llegó a jugar en la primera parte del club - y el pequeño gigante Óscar Javier morales

Cuando llegó, se contó por el mismo Chengue tiempo después, fue ilusionado con el juego en la primera parte de TRICOLOR, pero Hugo de León dijo que se iba a jugar en la Tercera fecha. a empezar a alternar.

El primer partido de Chengue con NACIONAL fue en la última fecha de Apertura entrando algunos minutos.

Ya para el Clausura y los finales perdidas con los muchos, tuvo mucho más protagonismo.

Pero para el Apertura 2000, el principio de su bautismo en los clásicos se anotó su primer gol ante el tradicional rival. Gustavo Varela y Gabriel Álvez, pero durante el transcurso del partido entre el Chengue para marcar su primer gol con la GLORIOSA TRICOLOR.

En ese Apertura Nacional se coronaría campeón y el Chengue pasaría a ser uno de los preferidos de nuestra hinchada.

Para el Clausura de ese mismo año, en el clásico se daría algo similar a en 1990. El partido contra el tradicional rival, terminaría en cuanto al resultado empatado a un tanto por bando; Regueiro para nosotros y Cedrés para ellos.

Pero, lo jugoso vendría luego. Un problema comenzó entre Césaro y Vanzini terminaría en una gresca generalizada 10 años antes Obdulio Trasante y Enrique "Pelado" Peña) que tuvo como saldo de varios futbolistas del aurinegro (además de su DT Julio Ribas) y futbolistas nuestros detenidos durante varios días.

En las finales no estuvo el Chengue, pero termina con NACIONAL reconquistando el tiempo en la manera que más le gusta al HINCHA: dándole la vuelta en la cara a las muchas.

En el 2001, ese sería el último campeonato dirigido por De León en su ciclo de ciclo, sería un año para recordar para el TRICOLOR y para el Chengue, ese gran número de personas que portan la camiseta número "20" durante el paso por el TRICOLOR.

Luego de una primera mitad del año bastante magra, con derrotas en los clásicos, llegar a una segunda mitad para recordar. Se remonta el uruguayo ganándole bien las finales a Danubio. A lo largo de ese torneo, el juego se convirtió en protagonista en una primera línea de lujo con Sebastián "Loco" Abre su primer pasaje por el club.

Pero también le depararía algo más: destacando en una selección uruguaya. Uruguay había conseguido llegar a un repechaje con Australia por el último lugar en el Mundial del 2002 en Corea del Norte y Japón, y después de haber perdido el partido de ida allá por la mínima diferencia Uruguay estaba obligado a ganar.

Hubo una vez que el destino quería que el moreno fuera el héroe de la jornada. Uruguay ganó 1 a 0 con un gol de Darío Silva, pero aún no hemos alcanzado. El DT Víctor Púa manda al Chengue a la cancha para anotar dos golazos: clasificación y lugar asegurado para el Chengue en el plantel que viajaría al Mundial.

El tema de la frase es la tarde con la "18". Espera de una selección que "no era la de todos" donde había grupos y donde el ambiente era tan pronto como se cortaba con un cuchillo.

El mismo Chengue contaría tiempo después que eso era así. ¿Por qué? ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? un octavo, que un niño al volver al Mundial le dijo: "Chengue, gracias por llevarnos al Mundial y luego por los traernos de nuevo". Le había llegado para ser en poco tiempo en la ciudad y el villano.

El día de hoy no se cumple nada de suerte.

Pero en ese 2002, llegué al Tricampeonato para la NACIONAL de la mano de Chengue que sería el goleador; forme una delantera muy efectiva con el camerunés Pierre Webó en un equipo que contó con jugadores como Gustavo Munúa, Alejandro Lembo, Andrés Scotti, DO, Vanzini, el brasileño Cassiano y otros más.

A comienzos del año 2003, le presentamos el turno a Chengue de despedirte del club, y comenzaremos con su aventura europea de varios años grabando en la Osasuna de España y Málaga para volver al 2007.

Allí, en la Osasuna tenía una anécdota - además de portar el 18 que había en la selección - que fue la primera vez que dijo el DT mexicano Javier Aguirre fue: "Negrito, te quiero mucho, no tengo nada contra vos pero" No Yo Voy a jugar porque no te pedí ". Pero, al final terminó jugando y respondiendo con goles.

Su segundo ciclo en el club no se cerró, como todos sabemos, de la mejor manera pero ahora vuelve como ayudante de Gutiérrez en la dirección técnica.

El Chengue, como jugador, cerró su carrera en 2010 llegando a Fénix, pero no a debutar por problemas en la columna.

Richard "CHENGAZO" Morales, otro jugador que si bien no era ni Cristiano ni Mesí, el destino para preparar, ni el fuego ni el nombre ni las páginas de la historia gloriosa del CLUB NACIONAL DE FÚTBOL.