Si alguien merecía un homenaje en esta sección, era Ruben Sosa. Nació un 25 de abril de 1966 en Montevideo y llegó a Nacional a mitad de 1997. Si bien no logró el objetivo de cortar el quinquenio manya, fue el jugador más valioso del Campeonato Uruguayo 1998 y los siguientes donde se cambió la pisada para Nacional.

Ruben Sosa comenzó su carrera en Danubio, en 1982 cuando con 15 años Sergio Markarián lo hizo debutar en Primera División con la camiseta de la franja.

Ruben Sosa en sus inicios en Danubio.

Ya en ese entonces se lo veía que tenía "pasta" para ser uno de los mejores jugadores para los próximos 10 o 15 años. Por su estatura y porque apareció después de Enzo Francéscoli; fue apodado como "El Principito". Era dueño de una velocidad y de una zurda prodigiosa que tenía un buen latigazo de media distancia y pegada en las faltas directas.

En Danubio permaneció desde 1982 hasta 1985, donde fue transferido al Zaragoza de España, equipo donde militaron otros uruguayos como Gustavo Poyet.

Ruben Sosa con la camiseta del Zaragoza.

En el club aragonés, estuvo durante tres temporadas y fue ganador de la Copa del Rey de 1986, frente al Barcelona anotando el gol del triunfo. Un gol de falta directa, desde larga distancia donde la pelota, tras golpear en la barrera, descolocó al arquero de los "culés".

Luego del Zaragoza, vino una bastante larga estadía por Italia, donde militó primero en la Lazio y luego en uno de los grandes de la península: el Inter de Milán.

En la Lazio jugó durante cuatro años, siendo fundamental en varias campañas del equipo romano, siendo figura y uno de los goleadores del Calcio.

Ruben Sosa con la camiseta de la Lazio, su primer club en Italia.

Después de la Lazio, "el Principito" fue transferido al Inter de Milán donde alcanzó su mejor rendimiento como futbolista. Allí compartió vestuario con algunos históricos del neroazzurro como Nicola Berti, Walter Zenga y Giusseppe Bergomi, mundialistas con la selección italiana.

En el Inter de Milán, Sosa fue ídolo y goleador; incluso en el Inter superó la marca de goles que había hecho Diego Maradona en el Calcio jugando para el Napoli. Durante la temporada 1992/93 y la temporada 1993/94 fue el goleador del Inter y obtuvo en la temporada 1993/94 la Copa de la UEFA frente al Casino Salzburgo de Austria. La ida se saldó en territorio austríaco con una victoria por uno a cero del Inter (gol de Nicola Berti) y en la vuelta otra victoria del neroazzurro por idéntico resultado (gol del holandés Wim Jonk)

En esas finales, Ruben Sosa formó la dupla ofensiva con el holandés Dennis Bergkamp con el cual no se llevaba. En una de las últimas temporadas que Sosa y Bergkamp coincidieron en el Inter, el club casi se va al descenso y además el holandés no le pasaba ni una pelota a Sosita.

El Inter de Milán con Ruben Sosa, abajo, el primero desde la izquierda.

Además de derrochar su talento, en el Inter de Milán "Sosita" también realizó alguna de sus locuras. Por ejemplo entrenar con los botines desatados. Pero la que quedó para la historia fue la siguiente. El Inter iba a jugar con el Pescara un partido a beneficio e iba a rifarse una bicicleta. Cuando estaban saliendo a hacer el calentamiento, "Sosita" andaba tranquilo y Nicola Berti le "pone un par de fichas" diciéndole si no se animaba a agarrar la bicicleta y dar una vueltita...lo hizo y los tanos no paraban de gritarle, no paraban de gritarle cosas que no pueden escribirse aquí. La temporada 1994/95, fue la última de "Sosita" en Italia. La siguiente temporada mudaría su talento y sus goles a Alemania. Borussia Dortmund fue su destino.

Ruben Sosa en el Dortmund.

En Alemania, que son bastante rígidos, no le fueron perdonadas muchas de sus locuras como entrenar con los botines desatados. Cada tanto, el DT del Dortmund, lo dejaba fuera del plantel y "Sosita" se colaba entre los hinchas del club en la tribuna. Se ponía - debido al inclemente frío alemán - el gorrito y la bufanda del Dortmund y cuando los hinchas lo reconocían él gritaba: No!No! I am only a tourist! (No!No! Yo soy solo un turista!) y Sosita se mataba de la risa.

La cuestión es que los alemanes lo "aguantaron" un año (ya estaba empezando a pasar factura una lesión en la rodilla además) y para la temporada 1996/97, Ruben Sosa retornaría a España. Esta vez su nuevo club sería el modesto Logroñés donde militaban además Marcelo Tejera, Danilo Baltierra y Ricardo Canals. Esta nueva travesía española para "Sosita" apenas duraría un año.

Ruben Sosa en el Logroñés.

A mitad de 1997, con 31 años, Ruben Sosa retornaría al fútbol uruguayo. No sería a Danubio, sino al club de sus amores: el Club Nacional de Football.

Ruben Sosa siempre se había declarado tricolor, incluso tenía pensado jugar un par de años en Nacional y luego terminar su carrera en Danubio. Pero no fue así: los hinchas de la franja nunca le perdonaron que viniera a Nacional, se quedó varios años en el tricolor y nunca retornó a Danubio.

Había llegado a Nacional en el peor momento: habían vendido a Recoba (el jugador diferente, que se marchó al Inter de Milán y que por casualidades vivió en la misma casa que Ruben Sosa cuando estaba en el neroazzurro), Nelson Abeijón (el corazón del equipo) y a Juan González. Ruben Sosa llegó con Danilo Baltierra - había sido compañero suyo en el Logroñes y con pasado reciente en Peñarol  - Damián Rodríguez - retornaba de un préstamo - José Luis Zalazar y Juan Ramón Carrasco, que volvía por quinta vez a Nacional. No se pudo cortar el quinquenio carbonero pero se veía que "Sosita" tenía intacta la calidad: cuando él entraba se revitalizaba la ofensiva y además le había hecho goles a Peñarol...¿Presagio de lo que vendría luego?

En el 98, fue capitán y goleador del equipo campeón uruguayo. No solamente eso, sino que fue el que ponía la alegría y "le quitó el miedo" a varios para jugar los clásicos. En el clásico del Apertura, clavó un zurdazo que Claudio Flores solamente pudo ver.

Gol de Ruben Sosa a Peñarol en el Apertura 1998.

Después de ese campeonato, Sosa si bien después fue perdiendo protagonismo, continuaba en el plantel por el efecto anímico que él daba. Hasta 2001 duró su primer ciclo en Nacional, porque en 2002 se marchó al incipiente fútbol chino. En 2003 retornó y a fines de 2004 se retiró en Nacional dejando varios goles que nos hicieron perder la voz y varios festejos alocados; como aquel que para festejar los 100 años del club, los jugadores entraron en limusina.

Ruben Sosa se retiró del fútbol en el 2006, jugando algunos partidos para Racing Club de Montevideo.

Pero, además de ser ídolo en Nacional, Ruben Sosa tuvo destacadas presencias en la selección uruguaya.

En la selección uruguaya, Ruben Sosa tuvo destaque entre los 80 y los 90.

En juveniles jugó el mundial juvenil de 1983 celebrado en México y además para los mayores jugó durante mucho tiempo.

Participó en cuatro ediciones de la Copa América (Argentina 1987, Brasil 1989, Ecuador 1993 y la de 1995 jugada en nuestro país) siendo campeón en las ediciones de 1987 y 1995. Jugó 13 partidos y convirtió 4 goles en ediciones de Copa América, todos en la edición de 1989 donde Uruguay cayó frente al local en la final.

Por eliminatorias sudamericanas, participó en la de Italia 90 siendo goleador (5 goles en 4 partidos) donde Uruguay clasificó al Mundial y también en la eliminatoria para Estados Unidos 94 donde quedamos eliminados. Sosa convirtió en su última eliminatoria dos goles; uno frente a Venezuela en Montevideo y otro de tiro libre frente a Ecuador de visitante que valió los tres puntos.

En cuanto a participaciones en mundiales de mayores, solamente participó en el de Italia 90, donde jugó los cuatro compromisos de la celeste y no convirtió goles. Se recuerda el penal errado frente a España en el debut, pero nadie recuerda que él durante la eliminatoria se puso el equipo al hombro y "nos llevó" al mundial.

Actualmente, Ruben Sosa forma parte de los funcionarios del Club Nacional de Football y siempre será recordado como el prócer que le cambió la cara a los tricolores tras un lustro negro...RUBEN SOSA ÍDOLO ETERNO, como decía la leyenda de aquella bandera.