Si hay un trotamundos del fútbol, personaje polémico y que pasó de héroe a villano ese es Sebastián "Loco" Abreu.

El Loco nació en Minas, Departamento de Lavalleja un 17 de Octubre de 1976, es futbolista y también ofició de entrenador (Santa Tecla de El Salvador); actualmente juega en Boston River de la Primera División Uruguaya. Ostenta el Recórd Guiness como el futbolista que más clubes y camisetas defendió en su carrera; actualmente 29 clubes.

También cuenta con participación en la Selección Uruguaya, más específicamente en la Sub - 17 (1 partido y 2 goles) y en la mayor (73 presencias y 31 goles); participando en dos mundiales a nivel de mayores; Corea y Japón 2002 y Sudáfrica 2010.

Sebastián Abreu defendiendo la Selección Uruguaya.

En sus primeros pasos, jugando para un club minuano, fue convocado para el Sudamericano Sub - 17 donde entró en el transcurso del último partido frente a Bolivia y anotó dos goles.

En ese momento, hubo puja entre los dos equipos grandes del Uruguay, Danubio y Defensor Sporting para quedarse con el minuano; siendo Defensor Sporting quien terminara haciéndose con los servicios del Loco.

En 1994 es ascendido al primer equipo y en 1996 participaría de la Copa Libertadores con el violeta marcando 6 goles en el torneo.

El Loco Abreu en Defensor Sporting.

Ya comenzaba a hacerse conocido puesto que su actuación no pasó desapercibida, de ese lungo delantero que utilizaba la número 13 por Fabián O´Neill; por esta época ya declararía ser hincha de Nacional; puesto que también había dicho que Juan Carlos De Lima era su espejo y que fue un sueño - después de haber visto a Nacional campeón de la Libertadores de 1988 - tenerlo a él y al Vasco Ostolaza como compañeros de equipo en Defensor Sporting.

A mitad de 1996, Abreu fue traspasado al fútbol argentino, precisamente a San Lorenzo de Almagro donde destacaría por sus goles en el que fuera su primer paso por el club de Boedo.

Sebastián Abreu en San Lorenzo de Almagro en lo que sería su primer paso por el club.

En su primer pasaje por el cuervo, Abreu anotó 26 goles lo que le permitió dar el salto a Europa; el club que contrató sus servicios fue el Deportivo La Coruña y allí fue acompañado por Sergio "Manteca" Martínez.

Pero en el Depor, el Loco Abreu no tendría tanta suerte ya que el entrenador Javier Irureta no lo había pedido y se decía que "no quería argentinos y uruguayos en sus planteles".

En su paso por La Coruña, anotó apenas 4 goles en 18 partidos, siendo prestado en varias ocasiones; sus destinos fueron Gremio de Brasil, Tecos de México y nuevamente en San Lorenzo de Almagro.

Su retorno a San Lorenzo fue porque "en el equipo faltaba gol", pese a que contaba en sus filas con los delanteros Bernardo Romeo, Raúl Estévez, "Polo" Quinteros y, si no recuerdo mal, también estaba Ariel López.

Abreu y Horacio Ameli sosteniendo una copa en los torneos de verano en Argentina.

En su segundo pasaje por el club de Boedo se saldó con una estadística de 16 goles en 32 partidos además de una polémica con el defensor Eduardo Tuzzio. Sucedió que en uno de los torneos de verano hubo un penal y el zaguero era el encargado de patearlos, pero el "Loco" le sacó la pelota y decía que los penales los pateaba él, dejando en ridículo al DT Ruggeri.

Ese año 2001 marcó el final del ciclo del "Loco" Abreu en San Lorenzo donde obtuvo el Clausura. Se hablaba de que volvía al Deportivo La Coruña pero Irureta seguía firme que no lo iba a tener en cuenta.

Pero, a mitad de ese año, se da la primera llegada del "Loco" Abreu al Club Nacional de Football. El jugador se iba a dar el gusto de jugar para Nacional, equipo del que siempre se declaró hincha, por primera vez en su vida.

Abreu debutó frente a Paysandú Bella Vista marcando los dos goles del encuentro; tuvo la particularidad que en ese partido Abreu jugó con la camiseta "113" (número que usa en Boston River) y su primer gol fue una pinturita: pinchándola por encima del arquero.

Fue campeón uruguayo y goleador del equipo, marcando la escalofriante suma de 17 goles en 18 partidos; formando una delantera temible con el "Chengue" Morales. A comienzos del 2002, fue cedido a Cruz Azul de México donde marcó 46 goles en 52 partidos jugados.

Sebastián Abreu en Cruz Azul.

El final del ciclo de Abreu en el cementero mexicano fue bastante polémico; después de una goleada recibida por el equipo mexicano en la Libertadores de 2003 (6 a 1 en contra) jugando contra el Fénix de Juan Ramón Carrasco en Montevideo; determinó la salida de Abreu y varios extranjeros del club.

Como en el Deportivo La Coruña - dueño de su ficha - no iba a tener lugar, se produjo la segunda llegada de Abreu a Nacional donde Carreño manifestaba "si viene lo recibo con los brazos abiertos". Sólo iba a poder jugar el campeonato uruguayo porque ya había disputado la Libertadores con el Cruz Azul.

La llegada de Abreu, obviamente no pasó desapercibida - no sólo por los goles - sino que Peñarol hizo hasta lo imposible para que lo inhabilitaran; argumentando que "no podía jugar en Nacional y debía haber vuelto a Deportivo La Coruña que era el dueño de la ficha".

No obstante, Peñarol consiguió lo que se propuso...pero después del clásico donde Nacional lo derrotó por 3 goles a 1. Dos de ellos fueron del "Loco" Abreu. Ese clásico fue conocido como el "Clásico del susto".

Abreu con el "Gaby" Álvez, festejando uno de sus goles en el "Clásico del susto". 

Después de terminado ese Apertura, Abreu se marchó nuevamente para jugar primero en el América de México donde no tuvo continuidad por un problema con el DT holandés Leo Benhakker y luego vino un segundo pasaje por los Tecos donde volvió a hacer goles en México.

En el América de México compartió el plantel con Cuahutemoc Blanco, polémico jugador mexicano.

En la segunda mitad del 2004, con el retorno de Hugo De León a la dirección técnica, se reflotaba la posibilidad de una tercera llegada de Abreu a Nacional. La misma se cristalizó y con él llegaron Martín Ligüera - segundo pasaje luego de no tener continuidad en el Mallorca de España -, el zaguero artiguense Gerardo Monge y el lateral izquierdo mexicano Gilberto "Mariachi" Jiménez.

Lamentablemente, pese a formar una delantera demoledora con el "Cacique" Medina, el campeonato uruguayo de 2004 fue para Danubio que nos venció en la final por 1 tanto a 0 con gol de Diego Perrone en la hora.

En la primera mitad del año siguiente - con Lasarte como entrenador - se consigue el Uruguayo Transición, quedando como anécdota que Defensor no se presentó a jugar las finales.

Pasarían, a partir de ese momento, 8 años para que Sebastián Abreu vuelva a jugar para Nacional; en ese intermedio pasaron varios clubes: Dorados, Tigres, San Luis y Monterrey de México; River Plate de Argentina; Beitar Jerusalém de Israel; Real Sociedad de España; Aris Salónica de Grecia; Botafogo y Figueirense de Brasil.

Abreu en River Plate
El "Loco" en el Botafogo, usó como de costumbre la "13" que allí era de Zagalho.

También, estuvo jugando en ese lapso, en la selección uruguaya que iniciaba el segundo ciclo de Tabárez; donde el "Loco" era siempre fija en las citaciones para los amistosos y también en los campeonatos FIFA a nivel internacional.

Jugó las Copas América de Venezuela en 2007 y Argentina 2011 - donde Uruguay se coronó campeón - y el Mundial de Sudáfrica 2010 donde "picó" el último penal frente a Ghana en la definición. Fue semifinalista en ese mundial.

"Picadita" a lo Panenka y Uruguay a semifinales en Sudáfrica.

Muchas veces, antes de 2013, se había tratado de lograr un nuevo retorno del "Loco" a Nacional, pero no se daba. Se dice que no había posibilidades económicas y también que él no quiso.

En 2010 se hablaba que llegaba para reforzar al equipo de cara al Clausura, Acevedo lo quería pero firmó para Botafogo.

En el medio de esa posible llegada, se había salido a decir varias cosas por parte de ex compañeros del "Loco" en varios pasajes por Nacional; entre ellos Fabián O´Neill, Gustavo Méndez, Óscar Morales y Gabriel Álvez.

El "Mago" había dicho que "en Nacional sólo cobraba Abreu"; "OJ" y Méndez lo mismo, cuando a ellos se les debían 3 o 4 meses de sueldos los directivos les decían que "Abreu jugaba gratis". Tanto "OJ" como Méndez habían aseverado que "Abreu cobraba cheques por fuera y por adelantado, mientras ellos luchaban para que todos pudieran cobrar sus haberes".

Gabriel Álvez, manifestó algunas actitudes bastante egoístas como que varias veces no concentró con los compañeros siendo el capitán del equipo; además que en las "peleas" con los directivos para cobrar lo adeudado con el plantel jamás fue.

También, otra polémica generada por Abreu previa a su retorno en 2013 fue con la Libertadores de 2011 cuando manifestó públicamente que "quería que la Copa la ganara Peñarol", ganándose la antipatía de varios hinchas.

Abreu, Alonso y Damonte en 2013.

Al final, se produjo el cuarto retorno del "Loco" a Nacional; que llegó acompañado de Iván Alonso, Juan Albín y el colombiano Efraín Cortés.

Este paso por Nacional no fue del todo bueno ya que se le criticaba la edad, el bajo rendimiento y el salario que cobraba que se decía que era "menos de la mitad de lo que ganaba en Brasil".

A mitad del 2013 fue cedido a Rosario Central y entre 2014 y 2015 jugó para el Aucas de Ecuador.

Retornó en la segunda mitad del 2015 siendo suplente de Alonso en la delantera y allí cerró su ciclo en Nacional; ya que el 31 de Diciembre del mencionado año finalizó su vínculo y el mismo no fue renovado.

Pasaron varios equipos mas donde militó; Sol de América de Paraguay; Santa Tecla de El Salvador; Bangú y Río Branco de Brasil; Central Español; Puerto Montt, Audax Italiano y Magallanes de Chile y un intermedio como entrenador del Santa Tecla.

Actualmente, volvió este año para jugar en Boston River con 42 años de edad; siendo un referente y también para que el club se promocione al tener al jugador en sus filas.

Sebastián Abreu en el entrenamiento de Boston River.

El "Loco" Abreu, trotamundos del fútbol, para algunos un "vendehumo", para otros un ídolo contemporáneo de Nacional...lo cierto es que vino tres veces en su plenitud, fue goleador del Uruguayo, campeón con Nacional y además temido por los hinchas de Peñarol que les convirtió 8 goles en 8 clásicos jugados.

Quedará para siempre en la discusión - no tanto como Juan Ramón Carrasco - de si en Nacional fue héroe, villano o ambos.