Hace unos pocos días hubo una persona en las redes que trató de mediocre a Jorge Seré y a Waldemar Victorino, a lo cual "Superman" con mucha altura le respondió que quizás él tuvo su momento de gloria pero Waldemar Victorino había sido un gran goleador.

Waldemar Victorino gritando un gol de Nacional.

Éste goleador que nació en Montevideo, un 22 de mayo de 1952 comenzó su carrera jugando para Cerro en 1969; es también el tío de otro ex jugador tricolor, Mauricio Victorino.

Luego de militar en Progreso (1974) y River Plate (1975 - 1978), llegó a Nacional donde quedaría para siempre inmortalizado; por ser el goleador del equipo que logró su segunda gran gesta obteniendo la Copa Libertadores e Intercontinental de 1980.

La gesta de esa inolvidable Libertadores tuvo una historia que arrancó con la llegada a la presidencia de Don Dante Iocco, que confirmó a Juan Martín Mugica en la dirección técnica y a Gesto como preparador físico.

Victorino fue el goleador de ese equipo que contaba en sus filas con Rodolfo Rodríguez en el arco; Moreira y Washington González en los laterales; "Cacho" Blanco y Hugo De León en la zaga; Arsenio Luzardo, Víctor Espárrago y Eduardo De la Peña en el mediocampo y acompañaban en el ataque a Victorino los punteros Bica y "Cascarilla Morales". Ese fue el equipo base de todo lo que vendría después.

Luego de superar la serie con Defensor y los bolivianos The Strongest y Oriente Petrolero; Nacional tuvo que enfrentarse a Olimpia de Paraguay - campeón de la edición anterior - y O’Higgins de Chile.

Vencemos a chilenos y paraguayos de visita, con goles de Dardo Pérez y en el Centenario derrotamos a O´Higgins. Con Olimpia de local pudimos rescatar un empate con un golazo de Eduardo De la Peña de bolea, previa "bajada" del goleador Waldemar Victorino.

Luego de haber superado esa serie, nos esperaba la gran final contra el Inter de Porto Alegre que no iba a ser nada fácil.

Primero fue un empate de visitante del Club Nacional de Football el 30 de julio en tierras brasileñas, donde cerca de unas 20000 personas acompañaron al tricolor. La revancha en el Estadio Centenario estaba a la vuelta de la esquina. Nacional se había mostrado muy firme y controló al Inter.

Ese 6 de agosto de 1980, era la noche de Waldemar Victorino, pero aún no lo sabía. Para enfrentar al Inter; Nacional salió con el equipo que se conocía de memoria; Rodolfo Rodríguez; Moreira, Blanco, De León, González; Espárrago, De la Peña, Luzardo; Bica, Victorino y Morales.

Un gol del implacable goleador Victorino sentenciaron el pleito en favor de Nacional; uno a la media hora de juego donde conectó un cabezazo que dejó sin nada que hacer al golero del equipo rojo. También tuvo otra que fue apenas afuera luego de una jugada armada por "Cascarilla" y el lateral Moreira. Un cabezazo que por poco no se metió en la red.

Nacional preparado para enfrentar a los ingleses en la final Intercontinental.

Pero, quedaría algo mas para que la gesta de 1980 fuera redonda e inolvidable, tanto para Nacional como para el goleador.

Faltaba la final de la Copa Intercontinental jugada entre el campeón de América - en este caso Nacional - y el campeón de Europa que era el Nottingham Forest de Inglaterra. El equipo inglés, que era bicampeón europeo, venía además con un récord de 42 partidos sin ser derrotado. El desafío no era fácil pero Nacional tenía en sus filas a Victorino que emularía lo hecho por Artime en 1971.

Debido a problemas de organización, la copa se disputó en febrero de 1981, que después de varias gestiones se acordó jugar las finales a un solo partido en terreno neutral que a partir de allí sería en Tokio, Japón.

El equipo inglés era el favorito, pero contra todos los pronósticos, a los 10 minutos de juego con un remate corto Victorino decreta la apertura del score. Nada menos que frente al legendario arquero Peter Shilton.

Hubo dos goles anulados, a Luzardo en el primer tiempo y a Bica al comenzar el segundo tiempo que eran totalmente lícitos. Nacional le estaba dando una paliza al campeón europeo.

En el segundo tiempo, comenzaron a dominar los ingleses pero la brillante actuación del golero Rodolfo Rodríguez salvó el partido y NACIONAL CAMPEÓN DEL MUNDO POR SEGUNDA VEZ. Al igual que en 1971, Nacional era el nuevo campeón del mundo y contra todos los pronósticos.

Victorino levantando en Tokio la Intercontinental.

Además de haber convertido el único gol del partido, Waldemar Victorino sería elegido por los japoneses como el mejor jugador del partido.

Waldemar Victorino luego de la final en Tokio recibiendo el premio de Toyota.

Victorino se despediría de Nacional momentáneamente para ir al Deportivo Cali de Colombia y pegaría un año mas tarde la vuelta al club. Su segundo pasaje fue breve porque luego pasó al Cagliari de Italia para seguir luego por Newell´s y Colón de Argentina, varios clubes de Ecuador, Marítimo de Venezuela y terminó la carrera en el fútbol peruano en 1989.

En Japón había ganado tanta popularidad que en el manga y animé de Captain Tsubasa (Supercampeones en América Latina) fue homenajeado por un personaje creado que jugaba en Uruguay y Nacional; la "pantera" Ramón Victorino.

Victorino homenajeado en el animé Captain Tsubasa.

También tuvo sus buenos momentos en la selección uruguaya, obteniendo el "Mundialito" celebrado en 1980 en el que, además de Uruguay; participaron Alemania, Brasil, Argentina e Italia que eran los que habían alcanzado ganar un mundial. A la cita faltó Inglaterra, pero acudió en su lugar Holanda que era el vicecampeón actual.

Uruguay estuvo en la serie con Holanda e Italia; donde se impuso a ambas por idéntico marcador - 2 a 0 - ganando el derecho a jugar la final.

Frente a Holanda, hubo goles de Venancio Ramos y Waldemar Victorino y frente a Italia una vez mas Victorino y Morales. Brasil nos esperaba para jugar la final.

Con goles del "Chifle" Barrios y una vez mas Waldemar Victorino, Uruguay derrota por 2 a 1 a Brasil; momentáneamente los norteños habían empatado el partido con un gol de penal de Sócrates.

Uruguay campeón del Mundialito y Waldemar Victorino goleador del mismo con 3 conquistas. No tendría suerte, eso sí, en las eliminatorias para el mundial de España en 1982 donde Uruguay no clasificaría al igual que 4 años antes cuando quedamos eliminados del mundial celebrado en la Argentina.

Waldemar Victorino...capaz tuvo un breve pasaje - algo no acostumbrado en la década del 80 - pero fue muy fructífero, tanto como para quedar inmortalizado y grabado a fuego en una de las mejores historias del Club Nacional de Football.

Goleador y muy importante en el equipo de esa inolvidable gesta de la Copa Libertadores de 1980.