Siempre en la historia de los equipos grandes hubo y habrá jugadores que en algún momento generaron alguna expectativa y terminaron siendo un fiasco. También hubo de los otros, pero esa es otra historia.

El Club Nacional de Football no fue la excepción. En los últimos 20 años se han dado llegadas de varios jugadores que generaron una expectativa muy buena pero luego su rendimiento fue inferior a lo esperado.

Podríamos también agregar algunos retornos, como el de Sebastián Abreu, Dely Valdéz o de Pierre Webó que "demoraron" en retornar al club y cuando lo hicieron su físico no les permitió desarrollar nada de lo que esperaba el hincha.

SEBASTIÁN EGUREN

A comienzos de 2003 llegó por primera vez al club el volante Sebastián Eguren. Jugaba en el Wanderers de Carreño en 2001 y era una de sus figuras. Su ex entrenador en Wanderers, que en ese momento estaba en Nacional, convenció al futbolista de ponerse la blanca "sacándoselo del buche" a Peñarol.

El rendimiento de Eguren en Nacional distó de ser el mejor. Partidos malos, expulsiones y críticas desde la parcialidad alba fueron parte del repertorio de Eguren. En 2004 tuvo un doping positivo y se vio suspendido por varios meses.

Cuando abandonó el club, vinieron pasajes por Europa, Brasil y la selección donde su rendimiento no había sido malo. En su retorno al club, en 2015, parecía que se iba a ver otra versión de Eguren pero fue mucho más de lo mismo.

RIBAÍR RODRÍGUEZ

Uno de los productos de Danubio, campeón uruguayo con la franja. Ribaír llegó a comienzos de 2015 a pedido de Álvaro Gutiérrez. Tenía una trayectoria que además de Danubio incluía pasos por Belgrano, Boca Juniors y el Siena de Italia.

Al principio, se decía que se había apuntado bien porque era un jugador con mucho temple y personalidad, sin mencionar que podía cubrir varios puestos: volante central, interior derecho, lateral derecho y hasta de marcador central; puesto que había ocupado en Belgrano y Boca.

Lo real fue que Ribaír Rodríguez jugó muy poco y su rendimiento no fue en absoluto el esperado. Su pasaje por el tricolor fue casi anecdótico - apenas 6 meses -  pero se fue siendo campeón uruguayo en la temporada 2014/15.

BRIAN LOZANO

El "huevo" era uno de los productos de la cantera de Defensor Sporting y actualmente es parte de la selección uruguaya.

Dueño de un despliegue interesante y una pegada excepcional, llegaba a Nacional a mitad de 2016 con un pergamino interesante. Campeón de los Panamericanos con Uruguay - autor del gol en la final -  y cumplía varias funciones en ofensiva. Podía jugar de extremo por ambas bandas, de "10" o detrás del punta.

El rendimiento de Lozano en el tricolor fue bastante pobre. Quizás le pasó factura alguna declaración previa a llegar a Nacional de que él simpatizaba por Peñarol y al ver que no rendía mucho la hinchada se lo hacía ver.

Lo único bueno de Lozano en el tricolor, fueron aquellos tres goles frente a Liverpool que nos hicieron ganar un partido bastante cerrado. Dos tiros libres espectaculares y otro con pelota en movimiento desde fuera del área grande. Muy poco para un jugador de la calidad de Lozano. Actualmente es una de las figuras del Santos Laguna de México.

GUILLERMO DE LOS SANTOS

Un zaguero joven y con proyección que llegó a préstamo desde Cerro a mitad de 2013. Zaguero veloz, con buen juego aéreo en las dos áreas y en ese momento uno de los mejores del fútbol uruguayo.

Los primeros partidos de Guille fueron bastante buenos y despertó bastantes buenos comentarios, pero, luego de una expulsión en la derrota frente a Danubio en Jardines, cayó en un bajón. Sin mencionar que tuvo un problema grave que fue la muerte de su esposa y madre de su hija. Si bien fue pobre su paso - dos años en el club donde en el segundo jugó poco - se fue siendo campeón uruguayo con el club. Después vino un paso por Defensor Sporting donde mostró algunas cosas buenas y actualmente se encuentra en el fútbol ecuatoriano.

RUBEN DA SILVA

Si hay que nombrar uno de los jugadores que salieron de Danubio y son emblemas, ese sería - además del "Chino" Recoba - Ruben "Polillita" Da Silva.

Un jugador de una técnica exquisita, jugando tanto de "10" como de centrodelantero tuvo una trayectoria muy buena, siendo campeón uruguayo con Danubio en el 88 y también en el fútbol argentino jugando en Boca Juniors, River Plate y Rosario Central. En varios torneos terminó siendo uno de los goleadores o a veces el goleador del torneo.

A comienzos del 2000 llegó desde México a Nacional junto con Alejandro Lembo, y se decía que la llegada del "Polillita" al tricolor era "el pase del año". Lo cierto es que estuvo lejos de ser el mejor. No voy a negar la clase del "Polillita" para jugar y para definir, pero se le recuerdan pocos partidos muy buenos en Nacional. El más recordado fue la victoria en Brasil de Nacional frente a Corinthians por dos tantos contra uno, ambos convertidos por "Polillita".

A mitad de 2001, se le da de baja en Nacional y vuelve a Danubio donde mostró su nivel. Se retiró en 2004 siendo campeón con el franjeado. Una lástima que un jugador de la innegable calidad que tenía "Polillita" no haya rendido en Nacional puesto que la expectativa era altísima.

ADALTO BATISTA

Siempre vienen extranjeros a Nacional y éste brasileño llegó en 2000. Se dijo que Luiz Felipe Scolari - técnico campeón del mundo en Brasil en 2002 - se lo había recomendado especialmente a Hugo De León, puesto que lo había dirigido en el Palmeiras y que "era uno de los laterales con más proyección en Brasil". Decían que era un lateral izquierdo con potencial para ser como Roberto Carlos.

En ese año 2000, los primeros partidos de Adalto fueron bastante aceptables pero poco para lo que se había dicho del norteño. Después, por una lesión del brasileño volvió Federico Bergara a la titularidad pero Adalto terminó jugando y ganando en las finales frente a Peñarol.

En el 2001, ya con Federico Bergara fuera del club, Adalto se convirtió en el lateral izquierdo titular y si bien convirtió un gol de tiro libre, su rendimiento comenzó a ser malo. Muy malo al punto que Jorgeao - zaguero y derecho - terminó jugando el Clasificatorio como lateral izquierdo.

Para el uruguayo - segunda mitad del año - se contrató al argentino Raúl Cardozo (campeón con todo en el Vélez de los 90) para ocupar el puesto. Adalto, al ver que no iba a tener chances de jugar, rescindió su contrato y volvió a Brasil. Si bien su paso estuvo lejísimos de las expectativas creadas, se fue con un título de campeón uruguayo.

ALEJANDRO GRANDI

Una figurita difícil, Alejandro Grandi, arquero campeón uruguayo con Bella Vista en 1990 donde mostró un buen nivel.

En 1993, luego de su pasaje por Bella Vista fue transferido a Huracán de Parque Patricios y en 1994 llega a Nacional debido a que el nivel de Jorge Seré no era el mismo.

Apriori era una buena contratación ya que se lo recordaba por su pasaje por el Bella Vista campeón y que era una garantía para el arco tricolor. Pero, Alejandro Grandi decepcionaría. Tanto que nuevamente Jorge Seré volvería al arco tricolor, en 1995 se contrataría a Javier Zeoli - tras la marcha de Seré - y terminaría atajando un juvenil: Carlos Nicola. Luego vendrían pasos por Huracán Buceo (equipo ascendido en 1996 y revelación de ese torneo), Montevideo Wanderers y un pasaje por el Cádiz de España donde le pondría final a su carrera.

FERNANDO KANAPKIS

Uno de los tantos que han sido bastante castigados por su rendimiento por la hinchada tricolor fue sin lugar a dudas Fernando Kanapkis.

Un zaguero alto, buen cabeceador, zurdo y que fue parte de la gesta de Danubio campeón en 1988 y de la Libertadores de 1989 donde los franjeados llegaron a avanzar bastante, quedando eliminados en semis frente a Nacional de Medellín que a la postre fue el campeón de la copa.

Integró la selección uruguaya en las Copas América de 1991 y 1993 en Chile y Ecuador respectivamente y jugó las eliminatorias para Estados Unidos 1994 donde fue uno de los pocos que su rendimiento fue aceptable. Uruguay quedó eliminado y en esa eliminatoria Kanapkis convirtió dos goles frente a Venezuela.

Cuando llegó a Nacional, muchos pensaban que Kanapkis era la solución a la defensa durante el quinquenio aurinegro pero no fue así. Durante 1994 y 1995 Peñarol explotaba la lentitud del zaguero tricolor y principalmente Luis Romero, convertían goles por desatenciones de Kanapkis. Se fue en 1996 a Huracán Buceo y luego de un año retornó a Nacional. Fue tan malo su rendimiento en clásicos que cuando él jugaba y estaba Romero enfrente, Peñarol entraba ganando uno a cero. El ciclo de Kanapkis en Nacional se cerró ese año con el tradicional rival consiguiendo el quinquenio. Después vinieron pasos de Kanapkis por otros equipos como Racing, Rampla Juniors y Paysandú Bella Vista.

La lista quizás quedó bastante corta, porque bien podríamos agregar otros jugadores como el peruano Rinaldo Cruzado o Luis Aguiar, pero ya fueron nombrados en otros artículos. Por esa misma razón, no nombré juveniles que no llegaron. Y consideré que capaz que los retornos podrían ir en otro artículo.