Siempre, desde al menos los últimos veinte años se han buscado extranjeros para reforzar los equipos, no solamente en Nacional sino en los demás clubes de este fútbol uruguayo.

Este último año han llegado a Nacional varios extranejeros, todos argentinos. Los mismos fueron Gustavo Lorenzetti (volante ofensivo que llegó desde la Universidad de Chile), Joaquín Arzura (volante central con pasado en River, Arsenal de Sarandí y Almería de España), Pablo Barrientos (desde México, ex San Lorenzo y Catania de Italia) y Christian Duma (delantero que aún no debutó en la Primera) sumados al retorno de Gonzalo Bergessio que estaba ya el año pasado.

De todos ellos, sólo Bergessio es el único que se afianzó, siendo el goleador del campeonato el año pasado y hoy es - pese a ciertas discusiones de varios bolsos en las redes sociales - titular, capitán y goleador.

Del resto de los extranjeros, a excepción de Duma que no integró siquiera el plantel para los partidos en Primera; Lorenzetti tuvo algún chispazo y nada más, Barrientos no convenció y Arzura a mitad de año rescindió contrato puesto que jamás (ni con Gutiérrez ni Domínguez) pudo ganarse la titularidad.

Se supone que si viene alguien de afuera - principalmente extranjeros - es para levantar el nivel de la "mediocridad" del fútbol uruguayo, pero en los últimos años no han habido muchos que terminaran de convencer del todo.

Gonzalo Bergessio y Rodrigo Erramuspe, año 2018.

El año pasado Nacional incorporó sobre la fecha a Gonzalo Bergessio y el zaguero Rodrigo Erramuspe. De Bergessio, que llegaba con bastante inactividad y rendimientos poco convincentes, los resultados estuvieron a la vista y ya mencionados. Erramuspe, que llegaba con 27 años desde el fútbol colombiano, nunca pudo cuajar dos partidos seguidos buenos. Varios penales en contra, autogoles y rendimientos por debajo de lo esperado.

Marcos Angeleri, argentino ex Nacional y actualmente en Belgrano.

A mitad del 2018, para reemplazar a Polenta llegó el experimentado zaguero Marcos Angeleri. Llegaba con 35 años y con el cartel de "mundialista con su selección" y una carrera muy interesante; varios años en Inglaterra y campeón de la Libertadores con Estudiantes de La Plata en 2009. Un año después, con varios rendimientos malos de por medio y sin chance de jugar; rescindió contrato y se marchó a Belgrano.

Pierre Webó en su retorno a Nacional.

También, pese a que se inició en Nacional, llegó a mitad de año el camerunés Webó, luego de militar mucho tiempo en Europa. Llegaba con 36 años y se decía que venía por un sueldo bajo y a punto para jugar. Pocos minutos y sin pena ni gloria.

Si vamos más atrás en el tiempo, podemos encontrar varios casos que no rindieron y otros cuyo pasaje fue satisfactorio. Tomemos como punto de partida desde el 2001 a la fecha; quienes llegaron en el comienzo del siglo.

DEL ALTIPLANO AL GRAN PARQUE CENTRAL

El boliviano Limberg Gutiérrez con su selección.

En el 2001, último año del primer ciclo de Hugo De León; llegó el boliviano Limberg Gutiérrez. Era un "10" con un remate letal que Rodrigo Romano lo apodó como "el bomba".

Había llegado con sobrepeso al club y le costó agarrar la titularidad, luego fue importante en la conquista del torneo con sus goles de falta directa y con sus remates de larga distancia que se caracterizaban por su potencia y su precisión.

Raúl "Pacha" Cardozo.

Pero, no fue el único extranjero que llegó en 2001, sino que también llegaron el lateral izquierdo argentino Raúl Cardozo (multicampeón con Vélez), el delantero argentino Pedro González (ex Boca), y los delanteros hondureños Milton "Tyson" Núñez (segundo pasaje por el club) y Saúl Martínez (de buena producción con su selección en la Copa América 2001)

Saúl Martínez, delantero hondureño ex Nacional

De ellos, solamente Limberg Gutiérrez fue titular indiscutido. El "Pacha" jugó varios partidos pero se retiró a final de temporada, "Tyson" volvió a emigrar, Pedro González jugó solamente 45 minutos y nunca más siendo dado de baja a fin de año y Saúl Martínez si bien se quedó hasta el otro año rescindió contrato porque no se adaptó al fútbol uruguayo.

PIFIAMOS CON "OS GAROTOS"

Flavio Barros, delantero brasileño.
Wesley Fernándes, lateral izquierdo.
Giancarlo, delantero brasileño.
Carlao, lateral izquierdo.
Gabriel Márques, lateral derecho.
Leo Gamalho

Hubo varios brasileños en nuestra historia, pero los que han llegado en los últimos tiempos no han convencido para nada.

En el 2002 llegó el delantero Flavio Barros por seis meses a préstamo desde el Barcelona de Ecuador pero no rindió. El préstamo no fue renovado.

En 2003 llegó el desconocido Wesley para ocupar el lateral zurdo pero sus rendimientos fueron pésimos; Nacional hacía agua por ese costado y terminó jugando durante varios partidos en el puesto OJ Morales.

Para el segundo ciclo de Carreño, en 2007 llegó Giancarlo que lo habían pintado como si fuese van Basten; pero estuvo a años luz del magnífico goleador holandés y a mitad de ese año Bruno Coutinho; volante o lateral por izquierda que era "el eterno capitán de las juveniles de Gremio".

En 2011 vinieron a ocupar los laterales Gabriel Márques y Carlao. El primero tuvo contados partidos buenos y el segundo jugó mucho fuera de puesto. Terminó Carlao yéndose por la puerta trasera. Pero, se hizo para siempre hincha de Nacional y lo sigue en las redes. No cuento a Anderson Silva puesto que se inició en Nacional.

Pero quizás el más cuestionado de todos - por no decir el más insultado - fue Leo Gamalho que llegó en 2016.

Vino libre, luego de una salida polémica de Iván Alonso y el rendimiento no fue el esperado. Se fue del club a mitad de año con muchos cuestionamientos acerca de su llegada.

Si vamos a buscar algún brasileño que haya rendido, a mi criterio fueron el volante ofensivo Cassiano en 2002 y el zaguero Jadson Viera en 2011 y 2012, donde tuvo un desempeño bastante correcto.

Cassiano en su pasaje en 2002
Jadson Viera en Nacional.

LOS ARGENTOS QUE SIGUEN SIENDO MAYORÍA.

Sin mencionar a los que llegaron el año pasado y este año puesto que sería redundancia, hubo muchos que llegaron a lo largo del naciente siglo XXI al club. Muchos se fueron con bastantes cuestionamientos, otros sin jugar (como Walter García, zaguero ex San Lorenzo y Quilmes) y otros con buenos rendimientos.

Matías Rodríguez.

Si vamos a hablar de quienes rindieron, siempre el primer nombre que viene es el de Matías Rodríguez, quien llegó al club a mitad de 2008 desde Ecuador cedido por Boca Juniors. Era lateral derecho, pero jugó de lateral izquierdo, zaguero, volante y si le decían que iba al arco se calzaba los guantes sin problemas.

No pudo seguir en 2010 puesto que no se renovó el contrato y no se pagó una cantidad que pagó la U de Chile y allí fue prócer.

Nicolás Bertolo, volante ex Boca.

Otro argentino, anterior a Matías Rodríguez, que tuvo un pasaje breve pero bueno por el club fue Nicolás Bertolo. El volante surgido en Boca Juniors llegó cedido a comienzos del 2008 y si bien su pasaje fueron seis meses, tuvo un rendimiento correcto que hizo que se lo quiera retener. La cuestión es que Boca pedía mucho dinero y fue vendido. Después de Nacional tuvo un pasaje por el fútbol italiano, River Plate de Argentina y Banfield.

Ángel "Matute" Morales

¿Recuerdan Matute+Lodeiro=Robo? Esa ecuación fue en 2009, a mitad de año cuando Acevedo se la jugó por el argentino ex Independiente y Racing. Tuvo un magnífico momento y se lo recuerda con cariño por ello. Matute siempre, aún después de su salida, siguió a Nacional e incluso llegó a declarar públicamente que "Nacional era lo mejor que le pasó en su vida".

Israel Damonte

También, pese a que no era un virtuoso, podemos destacar a Damonte que siempre dejaba todo en la cancha; aunque algunos dijeron que lo mejor que hizo en el club fue darle un golpe a Darío Rodríguez en un clásico.

Respecto a otros rendimientos de argentinos, hay varios que los hinchas tricolores los recordamos por un pasaje nefasto; Zermattén (volante ofensivo) que parecía que la pelota le quemaba, Fernando Poclaba que jugó 45 minutos y demostró que el fútbol no era lo suyo, Nello Mathías Sosa que era frío, Marcos Aguirre y muchos mas.

Carlos Juárez en uno de sus pasajes por Nacional.

Párrafo aparte para Carlos "Cuqui" Juárez. Este argentino nacionalizado Ecuador (que jugó en la selección ecuatoriana incluso) llegó en 2003 con un sobrepeso importante. Seis meses y se volvió a Ecuador para jugar en el Emelec.

En 2006, a pedido de Lasarte, retorna al club en una situación similar: con sobrepeso y también más veterano.

¡CAFÉ! ¡CAFÉ! ¡CALENTITO EL CAFÉ!

Si bien en el siglo han llegado pocos futbolistas colombianos al club, creo que son los únicos que superaron o colmaron las expectativas. No cuento a Velazco porque era de las inferiores del club.

Efraín Cortés, zaguero colombiano.

Uno de ellos fue Efraín Cortés, zaguero de perfil zurdo que llegó a comienzos de 2013. Al principio, por una lesión complicada que tuvo un tiempo atrás, casi no es contratado. Si bien fue mala la actuación del equipo en general, Cortés fue uno de los pocos que rendía regularmente en el torneo.

Sergio Otálvaro, lateral derecho colombiano.

En 2016 llegó para pelear un puesto el lateral Sergio Otálvaro que tuvo rendimientos buenos pero algunas lesiones que le quitaron continuidad.

A mitad de 2017, debido a la falta de oportunidades como titular en el club, rescindió su contrato y se fue a Olimpia de Paraguay donde es titular indiscutido. Personalmente, nunca entendí por que lo dejaron irse.

Pero, también hubo otro colombiano entre medio de Cortés y Otálvaro, el "Tiburón" Carlos Valdés.

Carlos "Tiburón" Valdés, zaguero colombiano.

El "Tiburón" venía desde la MLS y con el cartel de haber sido mundialista con Colombia y por ser campeón de la Libertadores con San Lorenzo en 2014.

Llegó fuera de forma, demoró en ponerse a punto y cuando jugó fue tan malo que luego terminó siendo titular Sebastián Gorga, uno de nuestros juveniles. El paso del "Tiburón" por Nacional fue con más pena que gloria.

ABRIMOS EL PARAGUAS.

Derlis Florentín, delantero paraguayo.
Ismael Benegas, zaguero paraguayo.
Ignacio Paniagua, lateral derecho guaraní.
Jorge "Mono" Brítez, volante paraguayo.

Estos cuatro paraguayos debemos hacer un breve análisis. Derlis Florentín vino en 2008, recibió un pelotazo que casi pierde la visión en un ojo y no tuvo chances casi de jugar. Falleció en un accidente de tránsito años después.

Ismael Benegas vino en 2013 y fue muy mala su actuación. En los clásicos nunca jugó bien, estuvo en la peor campaña de la Libertadores (en 2014, 1 punto conseguido de 18 posibles) y estuvo en el 5 a 0 frente a Peñarol. Hizo un gol en sus últimos partidos. Llegaba desde Libertad de Paraguay y con el cartel de "seleccionado paraguayo".

Paniagua y Brítez llegaron juntos por un acuerdo de Nacional con el Tacuarí a comienzos del 2006. El lateral tuvo malas actuaciones y se le dio de baja a mitad de año mientras que Brítez estuvo más tiempo y tuvo buenas actuaciones y un rendimiento aceptable.

OTROS LUGARES DEL MAPA FUTBOLERO...

También hubo varios extranjeros de otros países que tuvieron un rendimiento para el olvido. La segunda vuelta de Dely (con su gemelo) mala en general, lo mismo para otro centroamericano; el hondureño Banny Lozano que jugaba de lateral izquierdo. Apenas 45 minutos en un partido de verano sirvió para que Carreño (comienzos de 2007) se diera cuenta que era malísimo y al poco tiempo le rescindan el contrato.

Otro caso similar fue el del costarricense Waston, que no llegó siquiera a integrar el banco de suplentes.

También, otro paso anecdótico fue el mexicano Gilberto Jiménez, lateral izquierdo que llegó con De León a mitad de 2004. Apenas 5 minutos en un clásico.

Rinaldo Cruzado, volante peruano.

Quizás la decepción más grande fue la del peruano Rinaldo Cruzado. Llegó a pedido de Gerardo Pelusso a comienzos de 2014 con la chapa de ser seleccionado peruano y de haber estado en Italia y ser parte del Newell´s de Martino.

Muchos dijimos que este volante zurdo era la solución para la generación de fútbol, pero fue todo lo contrario. Nunca rindió y la hinchada se lo hizo saber. Terminó sin jugar debido a que Gutiérrez notó mucha falta de compromiso por parte del jugador.

Bueno, para finalizar creo que si bien hubo mas jugadores, dejo el interrogante de si fueron la solución o no; ¿Qué opinan los lectores?