Se tenía que ganar...y se ganó. Después de cuatro años Nacional pudo ganarle en la cancha nuevamente a Peñarol, después de una larga seguidilla de empates y de dos años con algunas victorias del tradicional rival.

Además, con autoridad y goleando al rival, algo que no se veía hacía casi 10 años en un clásico oficial desde aquel partido donde Nacional liquidó por idéntico marcador al de hoy a Peñarol; aquel equipo dirigido por Eduardo Acevedo.

Gonzalo Castro con Zunino y Neves festejando uno de los goles.

Tomemos en cuenta que ambos llegaban con varias bajas por lesiones y con jugadores quizás faltos de forma como Mejía y Bergessio por el lado de Nacional y el Cebolla Rodríguez por el lado de Peñarol.

Por el lado de Nacional, hubo rendimientos superlativos como el de Gonzalo Castro - autor de dos goles en el primer tiempo - Felipe Carballo - autor del tercero - y Gabriel Neves en la mitad de la cancha y de Thiago Vecino que en su segundo partido (encima en el clásico) confirmó todo lo bueno que había mostrado en su debut hace dos fechas atrás contra River Plate, que contra todos los pronósticos, jugará la final del Intermedio frente a Liverpool. También hubo otros jugadores que acompañaron bien como los dos laterales, Viña y Cotugno, que tuvieron un partido sin sobresaltos (bien concentrados) y de los zagueros que anularon al peligroso Viatri.

Por el lado de Peñarol, se vieron rendimientos bastante mediocres, inclusive de los jugadores que antes en los clásicos habían sido determinantes como Gargano y Formiliano. Dawson, totalmente desconocido, la defensa hizo agua, el medio estaba partido al medio y los dos puntas (tanto Viatri como Gastón Rodríguez) fueron anulados y quedaron vistos como inofensivos. Los únicos puntos altos de Peñarol quizás fueron el lateral izquierdo argentino Gabriel Rojas y el juvenil Facundo Pellistri cuando le tocó entrar.

Sin más preámbulos, dejo aquí el 1 x1 de los jugadores de Nacional en el clásico de la fecha frente a Peñarol.

SERGIO ROCHET (6): Pese a que daba poca seguridad y era un partido de alto riesgo y una prueba de fuego para el arquero, estuvo bastante atento. Las pocas que tuvo con peligro real Peñarol las atajó.

GUILLERMO COTUGNO (7): Muy bien parado en la cancha, firme en la marca y bastante decidido. Gestó el tercer gol. El mejor partido desde que llegó.

GUZMÁN CORUJO (6): Bastante bien parado y levantó respecto a otros partidos. Estuvo atento a las jugadas.

FELIPE CARVALHO (7): Buen partido del riverense. Fue el mejor del fondo tricolor.

MATÍAS VIÑA (7): Rendimiento parejo como a lo largo de todo el año. Marcó y subió con criterio.

RAFAEL GARCÍA (5): Bien marcando e imponiendo presencia, pero desprolijo quizás con la pelota.

MATÍAS ZUNINO (6): Asistencia en el primer gol y actuación aceptable. Salió sustituido en el entretiempo.

GABRIEL NEVES (6): Buen partido del bigote. Rendimiento parejo y se nota que es a la medida de estos partidos.

FELIPE CARBALLO (7): Buen despliegue y se hizo presente en el marcador. En estos últimos partidos que le tocó jugar me hizo acordar al jugador que a mitad de 2017 se marchó a España

GONZALO "CHORY" CASTRO (9): Dos goles - uno de ellos de antología - para ser el principal abanderado en la victoria clásica por 3 a 0. Un azote para los carboneros. Si bien venía jugando muy mal, en éste que quizás era el partido más importante para Nacional en lo que va del año futbolero, lo jugó con alma y vida.

GONZALO BERGESSIO (-): Salió lesionado a los 22 minutos de haber comenzado el partido.

THIAGO VECINO (7): El juvenil volvió a entrar y no defraudó. Jugó con mucha personalidad el clásico y le dio bastante trabajo a la defensa del aurinegro.

SEBASTIÁN FERNÁNDEZ (4): Totalmente nulo el aporte, entró aparentemente para jugar por derecha.

PABLO BARRIENTOS (-): Apenas 10 minutos en la cancha.

ÁLVARO GUTIÉRREZ D.T. (7): Criticado por el 4-1-4-1 en la semana pero quedó a la vista que estudió bastante bien a Peñarol, anulando los circuitos ofensivos. Bien planificado y eligió bien a los jugadores. Algún cambio quizás inentendible pero se logró nuevamente la victoria frente al tradicional rival en la cancha después de un buen tiempo.