¡Muchachos vamos que llega la vuelta...! Apurate que te perdes la vuelta, vienen los ciclistas de Nacional...

En las ciudades del interior, en Montevideo, en los caminos de la patria son las voces que se escuchan cuando la caravana se acerca al lugar. Personas que normalmente no tienen que ver con la actividad ciclista, espontáneamente se acercan a recibir la caravana formando en pocos segundos un espectáculo de mucha alegría, color y gente.

Las dos carreras más importantes en nuestro país son la "Vuelta Ciclista del Uruguay" y "Rutas de América", que antes se llamaba Las Mil Millas Orientales.

La Vuelta Ciclista del Uruguay, que es una de las carreras por etapas más antiguas de América, nace a instancias de Enrique "Cheto" Pellicciari, quien trabajaba en Radio Sport y era fotógrafo del Ministerio del Interior. Pellicciari quedó muy impresionado con una revista que mostraba el Tour de Francia e impulsó la idea de realizar en Uruguay una carrera por etapas, que recorriera distintos departamentos a semejanza de aquella.

Ninguna expresión deportiva importante puede desarrollarse en Uruguay sin la presencia del CLUB NACIONAL DE FOOTBALL  y el ciclismo no es la excepción.

La primera Vuelta Ciclista del Uruguay, se desarrolló entre el 1 y el 9 de abril de 1939 sobre un total de 1018 km, contando con el apoyo del glorioso Nacional, que presentó a los ciclistas: Leandro Noli, quien ganó la competencia y Luis Modesto Soler, que salío tercero.

Posteriormente ganaron en forma individual dicha vuelta representando a Nacional: Jorge Correa en 1968 y Milton Wynants en 1996. Nacional ganó esta competencia por equipos en cinco oportunidades: 1960, 1968, 1994, 1999 y 2000.

La carrera  se corre en semana de turismo y es tan popular que como generalmente finaliza en el velódromo municipal, se dice que en Uruguay, el año laboral comienza cuando el último ciclista llegá al Velódromo.

En semana de Carnaval se corrian Las Mil Millas Orientales, ahora Rutas de América, que es la otra gran competencia por etapas de Uruguay.

Nacional también ha participado en esta competencia, ganando Las Mil Millas por medio del corredor Tomás Correa en el año 1960 y Rutas de America en forma individual por medio de Gustavo Figueredo en el año 2000. Además la ganó cinco veces por equipos: 1993, 1994, 1995, 2000 y 2001.

Para que nos cuente sobre la participación que tuvo Nacional en esas competencias concurrimos a la casa de un ex-dirigente de la Comisión de Ciclismo de Nacional, Domingo Solé, quien tuvo la deferencia de atender al Forobolso.

Mingo nos dice con su particular simpatía que tuvo el placer de integrar un equipo de gente que ganó todo lo que corrió: Vuelta Ciclista del Uruguay, Rutas de América, e incluso una Vuelta Ciclista del Paraguay, actuando entre los años 1984 y 2001.

La delegación estaba dirigida por una excepcional persona a quien él había apodado “El Zorro de los Caminos”, Don Alberto Camilo Velázquez y luego habían otros colaboradores que lo acompañaban. Hugo Silvera, Pirillo el de la Barraca Raquelita y él mismo.

La integraban unos seis corredores, de los que le viene el recuerdo de José Aizconegui, Sergio Sartore, Milton Wynants, Luis Ubat, Gustavo Figueredo y Hernán Cliner

Y para atender a los corredores, se incluía un mecánico, un cocinero, un mozo para atender a los corredores cuando llegaban, masajistas, etc.

Representar a Nacional en las caravanas exigía gran dedicación porque los delegados teníamos que estar pendientes de todo, de la largada, los problemas del camino y las llegadas en las distintas etapas. Siempre había mil problemas y cada uno de ellos se resolvía con ganas y una gran alegría porque lo estábamos haciendo por Nacional.

A grandes rasgos, cuando se llega a un pueblo del interior, ver la camiseta de Nacional era una satisfacción para la gente del pueblo. Y para nosotros, se pueden imaginar, era lo mismo. Nos felicitaban, nos saludaban y donde veían un amontonamiento de gente era señal de que había una camiseta de Nacional. Y así era.

Le preguntamos ¿quién ponía la plata para el ciclismo? y contestó:

Nosotros dependíamos de la Comisión Directiva. Los que nos ayudaron en gran forma fueron: el finado Dante Iocco, Oscar Magurno, Jacinto Muxi, Ceferino Rodriguez. Ellos siempre estaban dispuestos a colaborar como nosotros.

Sobre cómo se manejaban financieramente contestó:

Los corredores se pagaban la bicicleta, porque era de ellos. Nosotros les dábamos todo lo demás, comida, desayuno, almuerzo y cena y conseguíamos alojamiento en general en las filiales de Nacional en el interior y poníamos el mecánico, el masajista y el mozo que los atendía.

Una de nuestras mayores alegrías fue cuando con el impulso de Nacional Milton Wynants logró la medalla de plata en Sidney 2000, que para nosotros fue extraordinario porque Uruguay desde 1924 a la fecha tiene solo 10 medallas en total.

Ello motivó que por algunos años hubiera en la sede una foto de Wynants alusiva, que ahora creo que ya se sacó.

Nos fuimos con la satisfacción de que además de los logros deportivos,  en los años que estuvimos y pese a que nos tocaba siempre,  nunca nos dio un positivo, con la Comisión Nacional de Educación física. Siempre salimos limpios totalmente. Y yo estuve en 15 vueltas y en 15 rutas de américa.

¿Por qué Nacional abandonó el ciclismo? Porque el costo de la actividad no podía financiarse con sponsors y el club no podía seguir colaborando y porque además fue desapareciendo la gente que lo empujaba.

Nos retiramos de la casa de nuestro amigo Domingo, llevándonos el recuerdo del paso del Bolso por el ciclismo y de las multitudes que seguían a Nacional y sus ciclistas en cada etapa de las carreras en las que intervino.

¿Volverá Nacional algún día a recorrer los caminos de la patria en la caravana multicolor?