La secuencia de la jugada

La jugada se inicia con un saque de arco de Mejia. Bergessio e Ivo Calleros disputan el balón, cayendo este último al piso.

El juez cobra una falta sencilla, pero como el jugador sigue caído va a ver que ocurrió.

Desde el piso, Calleros protesta y cuando se va a levantar un compañero le indica que no lo haga, para poder seguir reclamandole al juez una tarjeta para Bergessio.

El juez consulta al línea y dialoga con él sobre la jugada mientras los jugadores, el técnico de Plaza y el propio Munúa observan con expectativa.

Como resultado el juez expulsa a Bergessio, con lo cual el trabajo de los jugadores de Plaza Colonia da resultado y el jugador Ivo Calleros, neutraliza totalmente al goleador Bergessio convirtiendose en el más influyente de su equipo.

A continuación analizaremos la jugada con una toma más cercana.

Vemos que hubo un forcejeo entre Bergessio y Calleros y que el tricolor para desembarasarse de su marca le da un manotazo a Ivo, produciendole un sangrado, que no le impidió seguir jugando normalmente.

Evidentemente existió una falta penalizable con tiro libre, pero el objeto del análisis debería ser si esa falta es sancionable con expulsión.

En ese sentido, aplicando la IFAB, la expulsión seria correcta si se entiende que Bergessio: incurrió en juego brusco y grave (falta de extrema dureza); o de lo contrario incurrió en conducta calificable de violenta.

Para la Fifa, constituyen Juego brusco y grave (falta de extrema dureza):

Las entradas o disputas del balón que pongan en peligro la integridad física de un adversario o en las que el jugador se emplee con fuerza excesiva o brutalidad deberán sancionarse como «juego brusco y grave» (faltas de extrema dureza).

Todo jugador que arremeta contra un adversario en la disputa del balón de frente, por el costado o por detrás, utilizando una o ambas piernas con fuerza excesiva o poniendo en peligro la integridad física del adversario, estará jugando con excesiva dureza.

En el video que vimos, Bergessio disputa el balón, espalda con espalda primero, luego de costado, pero no golpea al rival con las piernas, sino que al superarlo, su brazo va hacia atras y con su mano toca la cara del rival. Y si bien le provoca un sangrado, producto del golpe, la mano va abierta, por lo cual tampoco puede inferirse que se trata de una agresión ni que el movimiento tenga intención de poner en riesgo la integridad física del rival.

Conducta violenta dice la IFAB que:

Si un jugador se emplea o tiene la intención de emplearse con fuerza excesiva o con brutalidad contra un adversario cuando no le está disputando el balón, o contra un compañero de equipo, un miembro del cuerpo técnico, un miembro del equipo arbitral, un espectador o contra cualquier otra persona, independientemente de si se produce o no contacto, la acción será considerada conducta violenta.

Además, el jugador que, sin estar disputando el balón, golpee deliberadamente a un adversario o a cualquier otra persona en la cabeza o la cara con la mano o el brazo, la acción será considerada conducta violenta, a menos que la fuerza empleada sea insignificante.

En este caso, la acción no puede ser tildada de conducta violenta porque los jugadores están disputando el balón. Además, el contacto se produce porque Bergessio, que está de espaldas al jugador de Plaza Colonia, continua el movimiento de su brazo que se extiende hacia atrás y encuentra el rostro del rival. Nos parece que de ninguna manera puede eso calificarse de una infracción intencional.

Nuestra opinión:

Para nosotros esta es una situación usual en el futbol, que es un deporte de contacto.

Estamos cansados de ver como los jugadores de todos los equipos e incluso de la selección uruguaya y jugadores de fama internacional se golpean, se tiran al piso y simulan infracciones como los mejores actores del cine mundial.

Es claro que para Plaza Colonia conseguir expulsar a Bergessio era muy conveniente porque le allanaba el camino para obtener un buen resultado. ¿Iban a desperdiciar la oportunidad para presionar al árbitro para que lo echara?

Nada más observando la actitud del técnico de Plaza, totalmente tranquilo en el primer video se nota que toda la protesta es teatro para que los jueces compren. Si hubiese sido una infracción indignante, seguramente la conducta sería distinta.

El jugador de plaza se iba a levantar y otro le indica que se quede en el piso para presionar al juez.

A su vez los jueces no son novatos, eso les ocurre en todos los partidos. Por eso creemos que si no fuera por el hecho de que al jugador de plaza le sangró la nariz, el juez hubiera reanudado el juego sin siquiera sacar una amarilla.

Con una amarilla podrían haber solucionado todo el problema y no habrían habido más problemas porque todo fue un teatro bien realizado.