Algunos piensan que el año está perdido e incluso - aunque no lo digan - muchos ya ven a Peñarol levantando la Copa y festejando el tricampeonato.

Ahora, ¿Quién o quiénes son los responsables de este momento de Nacional? ¿Los dirigentes?, ¿Álvaro Gutiérrez? ¿Quizás los jugadores? Hay varias responsabilidades compartidas puesto que esta situación no es culpa de uno solamente.

Veamos, a comienzos de este año teníamos la misión de cortar el tri de Peñarol, sin mencionar que desde la final del Campeonato 2014/15 no hemos ganado un clásico oficial en la cancha, puesto que el del Especial 2016 ganamos los puntos sin jugar por el incidente de la garrafa lanzada a la policía por la parcialidad carbonera.

Los dirigentes lo sabían y además contábamos con la "herencia" que nos dejó la anterior directiva que casi terminan fundiendo el club, con el pasivo más alto en los 120 años de historia del Club Nacional de Football.

Los dirigentes salieron a buscar al argentino Eduardo Domínguez para que se haga cargo de la dirección técnica. La idea, además del Uruguayo, era realizar un trabajo a largo plazo lo cual NO ERA COMPATIBLE CON LA URGENCIA DE RESULTADOS QUE SE TRADUCE EN SALIR CAMPEÓN.

Al principio Domínguez, embanderado en la propuesta de "traer poco pero bueno"manifestó que con unos pocos refuerzos mas los jugadores que quedaban - se fueron 14 jugadores - y los juveniles se arreglaba. Pero se hizo todo lo contrario ya que llegaron en total 10 jugadores de los cuales actualmente sólo Felipe Carvalho es titular, sin mencionar que el zaguero no era considerado por el argentino.

Como los resultados no se daban en el torneo local - pese a que en la Libertadores veníamos bien - ya que no se sumaba de a tres puntos es despedido Domínguez y vuelve Álvaro Gutiérrez después de 4 años a dirigir el equipo.

El saldo de Domínguez fue que no se utilizó casi juveniles y que no ganó por el uruguayo además que se jugaba bien de a ratos, pero los partidos duran 90 minutos.

Gutiérrez asumió como emergencia y tuvo que hacerse, una vez más, cargo de un plantel que él no eligió y de un fierro caliente puesto que estábamos en los últimos puestos de la tabla y con Peñarol que había logrado una ventaja que muchos consideraban ya indescontable.

La historia del Apertura es archiconocida, Peñarol campeón y Nacional ocupó el tercer lugar, sin mencionar que desde que asumió Álvaro Gutiérrez terminamos invictos y hubo algunos partidos raros donde nos vimos perjudicados por los jueces.

Vino luego el receso por la Copa América y el Mundial juvenil donde fuimos a hacer la pretemporada a Miami y Álvaro Gutiérrez ya tenía claro los refuerzos que precisábamos: un 10 para reemplazar a Amaral, lesionado de los meniscos y un 5 que tuviese altura; aparentemente descontento con algunos rendimientos del Rafa García.

La cuestión es que la delegación que fue a Miami estuvo mal armada porque llevaron a los argentinos Marcos Angeleri y Joaquín Arzura que no iban a ser tenidos en cuenta y se buscaba rescindir; pero tampoco le trajeron nada de lo que había pedido: llegaron el arquero Sergio Rochet desde Turquía para reemplazar a Esteban Conde y desde Cerro Largo llegó el zaguero Hugo Magallanes. Como se fue Rivero, también se hablaba de traer un 9; pero de lo que había solicitado Gutiérrez (un 10 y un 5 en ese orden) no había nada.

Brahian Alemán
Diego Arismendi
Facundo Píriz

Había tiempo después salido a la luz que los jugadores que quería el Guti eran Brahian Alemán (reconocido hincha de Peñarol) y Diego Arismendi (ex jugador del club, actualmente en Racing) para cubrir los puestos, sin mencionar que otro ex jugador del club, Facundo Píriz estaba con el pase en su poder y dispuesto a retornar. Lo cierto es que ninguno de ellos vino, porque Alemán había dicho públicamente que era hincha del carbonero, que "no era el momento para que Arismendi retorne" y con respecto a Píriz nunca estuvo del todo claro si se llegó a contactar desde el club con él.

La cuestión, haciendo breve la historia, es que sobre el final del período de pases llegó desde Wanderers Rodrigo Pastorini (buen semestre, marcando 7 goles en 12 partidos) y los argentinos Duma y Barrientos desde Douglas Haig y el Toluca respectivamente. Para el puesto de 5 no llegó nadie y el Guti decidió notificarle a Trasante que no iba a ser tenido en cuenta; curioso porque en los amistosos no anduvo mal y Cardaccio, García y Arzura no han convencido.

¿Es responsable el Guti de que el equipo juegue mal? Sí, puesto que él es quien lo arma, pero si no le traen lo que pide - en tiempo y forma - se hace más difícil el trabajo; ¿Juega mal Nacional? No es vistoso y el partido contra Defensor mostró las falencias que tenemos, pero no es Gutiérrez que juega sino los jugadores. REITERO, SI HEREDASTE UN PLANTEL Y NO TE TRAEN LO QUE PIDES, DIFÍCIL VA A SER SALIR CAMPEÓN. Pero, tampoco es excusa, puesto que de la vereda de enfrente, cuando retornó Da Silva pidió dos jugadores al plantel - de acuerdo a lo que él consideraba que faltaba - y lo sacó campeón.

Los jugadores juegan, pero lo cierto es que los cambios el otro día contra Defensor fueron mal hechos puesto que se la sigue jugando por los veteranos y "referentes" que sabemos que en cancha ya no aportan pero "son buenos para el vestuario".

"Papelito" Fernández

Respecto a algunos jugadores, hay varios que deberían darse cuenta que su ciclo en Nacional se terminó. Ver que no pueden aportar lo que precisa el club (a veces solamente con la experiencia no alcanza) y fundamentalmente TENER LA GRANDEZA DE SALIR. Pasa en todos lados. Un ejemplo fue en la Selección Uruguaya durante el Mundial de Brasil cuando Diego Lugano "cantó lesión" porque vio que no estaba para seguir y dejó su lugar a Josema Giménez; luego del mundial se retiró de la selección. En Nacional pasa lo mismo, algunos jugadores deben darse cuenta que no pueden aportar lo mismo que hace un tiempo atrás y tener la grandeza de salir.

Gonzalo "Chory" Castro

Otros, que no han tenido la grandeza de salir, son aquellos "consagrados". Si bien Papelito es uno de los más criticados, hay que reconocer que no vino con 35 - su edad actual - a arrastrase sino que vino con buena edad rechazando ofertas para "darse el gusto de jugar en Nacional", pero otros como Gonzalo Castro vinieron tarde, cuando ya no tenían ofertas ni desde alguna liga menor de Europa ni ninguna de Sudamérica.

Ahora, con el tema de quien es el culpable y que debe hacerse, el culpable son todos. Los dirigentes por elegir mal y demorarse con la toma de decisiones, el DT con los jugadores que elige y los jugadores por no saber salir a tiempo ni retornar en el momento justo además de tampoco salir. Echar al Guti no es la solución como muchos piensan, porque se va el DT pero los jugadores quedan. Lo que hay que hacer es lo mismo que pasó con Gallardo: que el DT le de confianza a los jugadores, que los dirigentes y el Guti pongan puntos en común (saber sacar a los que no rinden y darle cabida a los juveniles como en otrora) y que los jugadores respondan; o sea que empiecen a jugar bien y que los "referentes" sepan liderar al equipo.