La no renovación del contrato de Brian Ocampo trajo bastante malestar en los directivos e hinchas de Nacional; el futbolista se irá libre - presumiblemente al América de México - sin dejarle un solo dólar a Nacional y por esta transferencia Paco Casal cobrará 4 millones de dólares.

Brian Ocampo se va libre y sin dejar nada al club que lo formó.

Es una situación bastante turbia puesto que Nacional hace meses que le hizo la propuesta económica al jugador y el nuevo DT lo tenía en sus planes, pero se va sin retribuir a Nacional nada de todo lo que invirtió en su formación.

Lamentablemente Brian Ocampo no va a ser el primero ni el último que tenga una actitud que no corresponde con Nacional puesto que hubo varios que se formaron en el club y se fueron sin dejar prácticamente nada, teniendo actitudes que dejaron mucho que desear o mismo jugadores que gracias a Nacional llegaron a hacerse un nombre en el fútbol. Dejo aquí algunos casos.

Mario Regueiro en Racing de Avellaneda.

Mario Regueiro llegó en el 98 a Nacional cuando tenía 19 años. En el primer año fue un relevo de lujo para el equipo que ganó todo en lo local y después terminó siendo fundamental en el campeonato obtenido en el 2000. En 2001 se marchó al fútbol español y tras un largo peregrinar por Europa, retornó en el segundo semestre de 2009 a Nacional. En ese segundo semestre era una de las figuras de Nacional pero en el primer semestre de 2010 hubo varios jugadores que "fueron para atrás" y entre ellos estaba Regueiro.

Para el segundo semestre de 2010 se "limpió" del plantel a todos los referentes menos a Mario Regueiro y Alejandro Lembo, pero Regueiro no quiso quedarse. Vino Lanús y el jugador rescindió su contrato, pero el sueldo que le pagaba el granate era el mismo que le pagaba Nacional. Regueiro declararía después que "el club culpó a los referentes de haber perdido el campeonato con Peñarol y los sacaron a todos menos a Lembo y a él y que era una mochila que no quería cargar"; una explicación poco creíble. Después en Lanús la rompió y pasó a Racing donde tras algunas lesiones y la depresión no pudo jugar tanto.

A comienzos de 2014 Regueiro quedó con el pase en su poder y quiso volver "a sumar y por lo que Nacional considerara que quisiera pagar". Se le ofreció un contrato a rendimiento y rechazó el mismo porque "quería 15 mil dólares que era la mitad de lo que percibía en Racing". Nacional desestimó y al final vinieron pasajes de Regueiro por Defensor Sporting y Cerro donde se retiró.

Regueiro, cuando tuvo esas actitudes, se olvidó de que gracias a Nacional tuvo la carrera que hizo en el fútbol.

Oscar Morales fue un emblema pero su carrera en Nacional no terminó bien.
Gustavo Varela también tuvo malas actitudes con Nacional.

OJ Morales y Gustavo Varela compartieron la época del tricampeonato 2000/2 siendo piezas importantes en el Club Nacional de Football.

En 2002 Gustavo Varela se marchó a Alemania mientras que OJ Morales estuvo en Nacional hasta 2005 cuando se fue a España y retornó en la segunda mitad del 2007. En 2009, cuando Varela regresó a Nacional, volvieron a compartir el plantel hasta la primera mitad de 2010. Fueron unos de los tantos que se dijo que "fueron para atrás" y en junio tras perder la final ante el tradicional rival, rescindieron sus contratos y se marcharon juntos a Quilmes. La cuestión es que el contrato terminaba a fines de dicho mes y ellos rescindieron el primero de junio, pero le reclamaron a Nacional sueldos adeudados incluyendo el de junio que era algo que no correspondía.

Dos jugadores que Nacional les hizo un nombre en el fútbol y que le pagaron con una jugada sucia.

Gianni Guigou en Roma cubriendo la pelota ante Thierry Henry.

Otro futbolista que surgió en Nacional y que tuvo una actitud pésima fue el ex volante oriundo de Nueva Palmira, Gianni Guigou.

Debutó en 1995 y los dos años siguientes apenas fue tenido en cuenta; pero en el 98 con la confianza de Hugo De León terminó siendo titular en el equipo y una de las figuras del campeón, jugando en varios puestos y siendo considerado para la selección uruguaya.

En el 2000 se fue al fútbol italiano, precisamente a la Roma y en la segunda mitad de 2009 retornó a Nacional. Se lesionó y cuando estuvo para volver, simplemente no quería jugar. Durante un año, Nacional le pagó el sueldo para que no jugara, una actitud mala de un jugador al que Nacional lo formó y que gracias al club pudo llegar a la selección y a Europa.

El camerunés Alain N'Kong fue otro que tuvo una actitud deplorable.

En el 2004 volvió al club el mediapunta camerunés Alain N'Kong a Nacional. Hizo parte de la pretemporada con el equipo pero al finalizar la misma pidió un permiso de dos semanas para irse a casar a Francia. El club se lo otorgó, pero el jugador se quedó en Francia mas de un mes y Nacional tuvo que intimarlo para que regrese.

El jugador volvió cuando Nacional ya estaba en plena competencia por el torneo local y la Copa Libertadores, pero el jugador exigía jugar y con Horacio Peralta comenzaron a generar problemas internos porque Santiago Ostolaza no lo ponía en el equipo titular. Otro que no tuvo razón en sus reclamos porque estuvo con una actitud totalmente indefendible.

El "Diente" López tuvo mala actitud pero se redimió.

En 2011 debutaba con  17 años en Primera el "Diente" Nicolás López pero tras los manijazos del representante y malos manejos de Nacional (le cobraban las camisetas que regalaba) el futbolista por medio de sus padres utilizó el recurso de la Patria Potestad para salir de Nacional y fichó por la Roma de Italia.

En 2016 en la plenitud, hizo fuerza para regresar a Nacional por seis meses pero quiso quedarse un año; el tema fue que el Udinese - dueño de la ficha - aceptó una oferta de 10 millones de Inter de Porto Alegre y Nacional no pudo retenerlo pese al deseo del jugador.

El "Diente" generó molestias en su momento y cuando volvió demostró que quería demostrar en Nacional, previamente había pedido disculpas y la hinchada lo perdonó.

Rodrigo Amaral fue otro que no fue agradecido con el club.

Rodrigo Amaral en su momento fue considerado como una de las joyas de Nacional e incluso en 2015 hubo una oferta de la Juventus por 3 millones de dólares por el 70% del pase, pero Nacional desestimó el negocio; el jugador aún no había debutado en Primera.

Si bien Amaral siempre tuvo calidad, tenía un problema grave: el sobrepeso y su mala conducta alimenticia lo cual hizo que lo pusieran a hacer un régimen para una puesta a punto que duró un par de años. Con la ayuda de Fonseca, dejó el club sin dejarle dinero y se fue a Racing de Avellaneda.

Amaral declararía después que el club jamás lo cuidó y que cuando él precisaba ayuda lo separaron del plantel.

En 2019 volvió libre a Nacional y si bien con el "Guti" tuvo unos buenos momentos hasta que se lesionó, cuando volvió lo hizo otra vez con varios kilos de mas y nunca se volvió a poner a punto. Dejó el club el 31 de diciembre de 2020 y otra vez disparó dardos contra Nacional diciendo que no le permitían jugar y que se lo trató de forma injusta. Eso sí, jamás mencionó su poca profesionalidad.

Diego Polenta tuvo todo para ser una leyenda.

En 2014 vino para el tricolor por primera vez y cambió una mala racha en clásicos. Estuvo 4 años en Nacional siendo referente pero tuvo algunas actitudes que la gente repudió: expulsiones estúpidas en partidos importantes, meterse en temas que no tenía que meterse como renovaciones de contratos, no querer irse cuando el club necesitó vender y encima dejarnos cuando lo precisábamos al no querer firmar un nuevo contrato para quedarse seis meses parado.

En 2019 firmó para Galaxy de la MLS pero al año quedó libre y allí comenzó a "vender humo" de que quería volver a Nacional, que se arrepentía de haberse ido así y que quería volver para sumar. La cuestión fue que se le hizo un contrato muy generoso y lo rechazó, tirando por abajo todo lo anteriormente dicho. Apareció el Olimpia de Paraguay, firmó con ellos y las palabras se las llevó el viento.

A mitad de 2021 volvió a Nacional y si bien fue titular en casi todos los partidos - faltó al último por acumulación de tarjetas - su rendimiento no fue el mejor y además estuvo siempre fuera de forma. Terminó su contrato y fue dejado libre.

Polenta terminó tirando dardos contra Nacional diciendo que se lo trató a él y a los demás referentes de forma injusta.

La cuestión es que Ocampo no es el primero y tampoco va a ser el último, Nacional debería replantearse también su política con juveniles y con los contratos, además de saber vender a tiempo.